CAPITULO 58. Corteza cerebral, funciones intelectuales del cerebro, aprendizaje y memoria.

Una fina capa de neuronas que cubre la superficie de todas las circunvoluciones del cerebro es el elemento funcional de la corteza cerebral. La corteza cerebral contiene unos 100.000 millones de neuronas, las cuales son de tres tipos:

La corteza opera en íntima asociación con el tálamo y prácticamente puede considerarse una unidad con él desde el punto de vista anatómico y funcional, recibiendo el nombre de sistema talamocortical.

Las áreas motoras primarias poseen conexiones directas con músculos específicos para originar movimientos musculares concretos. Las áreas sensitivas primarias detectan sensaciones concretas (visual, auditiva o somática) que se transmiten directamente hasta el cerebro desde los órganos sensitivos periféricos. Las áreas secundarias interpretan las señales procedentes de las áreas primarias.

Áreas de asociación:

Las funciones interpretativas generales del área de Wernicke y de la circunvolución angular, así como las funciones que cumplen las áreas del lenguaje y de control motor, suelen estar mucho más desarrolladas en un hemisferio cerebral que en el otro denominándose hemisferio dominante. En el 95% de las personas, el hemisferio dominante es el izquierdo.

La destrucción del área para la comprensión del lenguaje en el lóbulo temporal superior posterior (área de Wernicke) y de la región adyacente de la circunvolución angular en el hemisferio dominante produce un daño mucho mayor sobre la inteligencia que la destrucción de las áreas prefrontales.

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Una de las diferencias más importantes entre los seres humanos y otros animales radica en la facilidad que tienen los hombres para comunicarse entre sí. La comunicación presenta dos facetas: sensitiva (recepción del lenguaje), en la que participan los oídos y los ojos, y motora (emisión del lenguaje), que abarca la vocalización y su control.

La destrucción de ciertas porciones en las áreas auditivas o visuales de asociación corticales puede desembocar en una incapacidad para entender el lenguaje hablado o escrito. Este efecto se denomina, respectivamente, afasia receptora auditiva y afasia receptora visual.

La afasia de Wernicke es cuando algunas personas consiguen entender el lenguaje hablado o escrito, pero, son incapaces de interpretar el pensamiento que expresa, ocasionada por lesión del área de Wernicke en la parte posterior de la circunvolución temporal superior del hemisferio dominante.

Las fibras del cuerpo calloso proporcionan abundantes conexiones nerviosas en ambos sentidos que unen la mayoría de las áreas corticales respectivas de los dos hemisferios cerebrales excepto en el caso de las porciones anteriores de los lóbulos temporales. Una de las funciones del cuerpo calloso y de la comisura anterior consiste en poner la información almacenada en la corteza de un hemisferio a disposición de las áreas corticales correspondientes del hemisferio opuesto. Un tipo de patrón de pensamiento que requiere una gran participación de la corteza cerebral es el de la visión, debido a que la ausencia de la corteza visual genera una absoluta incapacidad para percibir las formas visuales o los colores. Un pensamiento deriva de un patrón de estimulación en múltiples componentes del sistema nervioso al mismo tiempo, que quizás implique por encima de todo a la corteza cerebral, el tálamo, el sistema límbico y la parte superior de la formación reticular en el tronco del encéfalo.

Los recuerdos se almacenan en el cerebro al variar la sensibilidad básica de la transmisión sináptica entre las neuronas como consecuencia de la actividad nerviosa previa. Las vías nuevas o facilitadas se llaman huellas de memoria. La habituación, que es un tipo de memoria negativo, producida cuando cerebro aprender a ignorar aquella información irrelevante. La sensibilización de la memoria es cuando la facilitación de las vías sinápticas, y frente a la información recibida que genera unas consecuencias importantes como dolor o placer, el cerebro posee una capacidad automática diferente para potenciar y almacenar las huellas de memoria.

Clasificación habitual que divide las memorias

El hipocampo es la porción más medial de la corteza en el lóbulo temporal, donde se pliega en un principio siguiendo un sentido medial por debajo del cerebro y después un sentido ascendente hacia la cara interna inferior del ventrículo lateral. Los dos hipocampos se han extirpado para el tratamiento de la epilepsia en unos cuantos pacientes. Este procedimiento no afecta seriamente a la memoria de una persona en lo que atañe a la información almacenada en el cerebro antes de extraer los hipocampos. Las personas con lesiones en el hipocampo no suelen tener problemas para aprender habilidades físicas que no entrañen la verbalización o la inteligencia de tipo simbólico.

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