Capítulo 11. Electrocardiograma normal

Cuando el impulso cardíaco atraviesa el corazón, la corriente eléctrica también se propaga desde el corazón hacia los tejidos adyacentes que lo rodean. Registrar los potenciales eléctricos que se generan por la corriente se conoce como electrocardiograma (ECG). El ECG normal está formado por: Una onda P, un complejo QRS y una onda T. LaSigue leyendo «Capítulo 11. Electrocardiograma normal»

Capítulo 10. Excitación rítmica del corazón

El corazón humano tiene un sistema especial para la autoexcitación rítmica y la contracción repetitiva aproximadamente 100.000 veces al día, o 3.000 millones de veces en una vida humana de duración media. Este impresionante logro es realizado por un sistema que: 1) genera impulsos eléctricos rítmicos para iniciar la contracción rítmica del músculo cardíaco 2)Sigue leyendo «Capítulo 10. Excitación rítmica del corazón»

Capítulo 9. Músculo cardíaco: el corazón como bomba y la función de las válvulas cardíacas

El corazón, que se muestra está formado realmente por dos bombas separadas: un corazón derecho que bombea sangre hacia los pulmones y un corazón izquierdo que bombea sangre a través de la circulación sistémica que aporta flujo sanguíneo a los demás órganos y tejidos del cuerpo. A su vez, cada uno de estos corazones esSigue leyendo «Capítulo 9. Músculo cardíaco: el corazón como bomba y la función de las válvulas cardíacas»

Capítulo 18. Regulación nerviosa de la circulación y control rápido de la presión arterial

La parte más importante del sistema nervioso autónomo para la regulación de la circulación es el sistema nervioso simpático. No obstante, el sistema nervioso parasimpático contribuye de manera importante a la regulación de la función cardíaca. Las fibras nerviosas simpáticas inervan los vasos sanguíneos excepto los capilares, de igual forma se inervan los esfínteres precapilaresSigue leyendo «Capítulo 18. Regulación nerviosa de la circulación y control rápido de la presión arterial»

Capítulo 17. Control local y humoral del flujo sanguíneo por los tejidos

Un principio fundamental de la función circulatoria es que la mayoría de los tejidos tienen la capacidad de controlar su propio flujo sanguíneo local en proporción a sus necesidades metabólicas concretas. Algunas de las necesidades específicas de flujo sanguíneo en los tejidos incluyen aspectos como: 1. Aporte de oxígeno a los tejidos. 2. Aporte deSigue leyendo «Capítulo 17. Control local y humoral del flujo sanguíneo por los tejidos»

Capítulo 16. La microcirculación y el sistema linfático: intercambio de líquido capilar, líquido intersticial y flujo linfático.

El principal objetivo de la microcirculación es el transporte de nutrientes hacia los tejidos y la eliminación de los restos celulares. Cada tejido controla su propio flujo sanguíneo dependiendo de sus necesidades individuales. La circulación periférica de todo el organismo tiene alrededor de 10.000 millones de capilares con una superficie total estimada de 500-700 m2.Sigue leyendo «Capítulo 16. La microcirculación y el sistema linfático: intercambio de líquido capilar, líquido intersticial y flujo linfático.»

Capítulo 15. Distensibilidad vascular y funciones de los sistemas arterial y venoso

Los vasos sanguíneos son distensibles. La naturaleza distensible de las arterias las permite acomodarse al gasto pulsátil del corazón y superar las pulsaciones de la presión. Esta capacidad proporciona un flujo de sangre continuo y homogéneo a través de los vasos sanguíneos muy pequeños de los tejidos. las venas ejercen de reservorio para almacenar grandesSigue leyendo «Capítulo 15. Distensibilidad vascular y funciones de los sistemas arterial y venoso»

Capítulo 14. Visión general de la circulación; biofísica de la presión, el flujo y la resistencia

La función de la circulación consiste en atender las necesidades del organismo: transportar nutrientes hacia los tejidos del organismo, mantener un entorno apropiado en todos los líquidos tisulares del organismo para lograr la supervivencia y una funcionalidad óptima de las células. La velocidad del flujo sanguíneo en muchos de los tejidos se controla principalmente enSigue leyendo «Capítulo 14. Visión general de la circulación; biofísica de la presión, el flujo y la resistencia»

Capítulo 40. Principios físicos del intercambio gaseoso; difusión de oxígeno y dióxido de carbono a través de la membrana respiratoria.

La difusión del oxígeno ocurre desde los alvéolos hacia la sangre pulmonar y la difusión del dióxido de carbono en la dirección opuesta, desde la sangre a los alvéolos. El proceso de difusión es el movimiento aleatorio de moléculas en todas las direcciones a través de la membrana respiratoria y los líquidos adyacentes. Para queSigue leyendo «Capítulo 40. Principios físicos del intercambio gaseoso; difusión de oxígeno y dióxido de carbono a través de la membrana respiratoria.»

Capítulo 39. Circulación pulmonar, edema pulmonar, líquido pleural.

El pulmón tiene dos circulaciones: una circulación de bajo flujo y alta presión y una circulación de alto flujo y baja presión. La circulación de bajo flujo y alta presión aporta la sangre arterial sistémica a la tráquea, el árbol bronquial incluidos los bronquíolos terminales, los tejidos de sostén del pulmón y las adventicias deSigue leyendo «Capítulo 39. Circulación pulmonar, edema pulmonar, líquido pleural.»

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